El nuevo videojuego en realidad virtual del universo Marvel pone al jugador en la mente del antihéroe más excesivo de todos: Deadpool. Pero estar en su cabeza puede ser tan divertido como agotador. Marvel’s Deadpool VR, desarrollado por Twisted Pixel, se estrena el 18 de noviembre en Quest 3 con una propuesta que lo apuesta todo al humor desquiciado, la acción desenfrenada y el caos total… a riesgo de perder a más de uno por el camino.
Gags, espadas y chistes a granel
La historia arranca con una misión para recuperar el Helitransporte de SHIELD, pero pronto se convierte en un delirante programa intergaláctico en el que Deadpool debe reunir villanos de segunda fila para que se enfrenten entre ellos. Todo es ridículo, y él lo sabe: se burla del guion, de los tópicos del videojuego, de la estructura de niveles… y de sí mismo.
El juego está repleto de diálogo, con líneas distintas para cada variante jugable del personaje. Pero la avalancha de chistes, referencias y rupturas de la cuarta pared puede resultar excesiva. Neil Patrick Harris, que da voz al personaje, alterna momentos inspirados con lecturas más planas que restan fuerza al conjunto.

Acción divertida… hasta que se repite
El combate mezcla disparos con pistolas dobles, espadazos y granadas en escenarios cerrados. Hay momentos brillantes, como encadenar un salto, decapitar a un enemigo y disparar al siguiente con su propia arma en el aire. Pero esta espectacularidad pierde fuerza con la repetición, y la sensación de fatiga se acumula. Los combates se vuelven predecibles y los niveles intermedios recuerdan a modos multijugador vacíos, con bots como enemigos.
Por suerte, los jefes finales aportan ritmo y coreografías dignas de una película de superhéroes, y hay secciones sobre raíles y puzzles sencillos que ofrecen un respiro en medio del caos.

Un Deadpool fiel a sí mismo
El tono de Deadpool está perfectamente captado: lo dice todo, se ríe de todo, y no se toma nada en serio. El problema es que, a veces, eso también se vuelve contra el propio juego. La acción cumple, el diseño es efectivo y hay buenas ideas, pero no siempre logran sostener el peso de un personaje tan intenso durante toda la experiencia.








